domingo, 25 de noviembre de 2012

JUGANDO CON MUÑECAS


Hace apenas una hora que había anochecido, era la hora de cenar. Lloviznaba. El sonido inminente de la puerta anunció su llegada. Una vez que la puerta se hubo abierto su corazón empezó a latir con fuerza, y no era por amor. Nunca se explicó cómo todavía esto era posible, pues nunca había tenido el corazón tan roto. Él ya estaba allí.

Se sentó en la mesa frente a ella. Ella, cabizbaja, apenas se atrevía a articular palabra:

- Toda la tarde trabajando y llego a casa y me encuentro esta porquería de cena. ¿Acaso lo haces para fastidiarme?
La muñeca no contesta.
- Ahora me dirás que has estado muy ocupada y que no te ha dado tiempo  a preparar otra cosa, ¿verdad?- y diciendo esto levanta el plato de la mesa y lo tira por encima de su cabeza.
La muñeca no contesta.
- Tú no digas nada, mejor, calladita estás más guapa. No sirves para nada.
La muñeca no contesta.
- Bueno y ya que no te has dignado a hacer una cena en condiciones...¿qué narices has hecho en toda la tarde? ¿Por ahí con tus amigas, verdad? Reconócelo, no pasa nada. Sabes que me voy a acabar enterando...
La muñeca no contesta.
-...¿ no se te habrá ocurrido salir a la calle con ese escote, no? Ya lo que me faltaba, que vayas por ahí provocando a otros hombres mientras yo me estoy matando a trabajar.
La muñeca no contesta.

Rápidamente se levanta, y sin mediar palabra la coge del cuello y la golpea mientras la insulta.
La muñeca no hace nada.

De repente entra sorprendida la madre del pequeño Juanito a la habitación.

-Juanito, hijo, ¿qué son esos golpes? ¿a qué estás jugando?- pregunta ella.
-A mamás y a papás- contestó el pequeño.
- Con las muñecas no se juega, hijo. Vamos, devúelvele la muñeca a tu hermana, que es la hora de cenar y tu padre está a punto de llegar- ordenó la madre.

Hace apenas una hora que había anochecido, era la hora de cenar. Lloviznaba. El sonido inminente de la puerta anunció su llegada. Juanito sale de la habitación en brazos de su madre percatándose de su cara de pánico y el moratón en el brazo.



 
Aquel que roba tu sonrisa con palabras, no te ama
Aquel que priva tu libertad con golpes, no te quiere.
Aquel que te domina con insultos, no te respeta.
Aquel que te esclaviza con reproches, no te merece.
 
Mujer, ni los insultos, prohibiciones, reproches, engaños, amenazas, estorsiones, gritos o humillaciones enseñan. Recuerda que no sólo duelen los golpes, las peores marcas no están en la piel, y son incurables. Rompe el silencio, siempre estás a tiempo, no eres suya ni de nadie. TÚ eres tu única dueña.


 Hoy, y todos los días, estás a tiempo. DI BASTA

L.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

DE TI APRENDÍ

Soy de las que cree que toda persona entra en nuestra vida por algún motivo o capricho del destino, nadie llega simplemente por azar. Las hay que vienen para aprender, y otras para enseñarnos alguna lección. Pero no todas las que entran acaban quedándose, sí es cierto que algunas nos acompañarán toda la vida, pero tal vez otras estaban destinadas a permanecer sólo por una estación, o por el tiempo necesario hasta que podamos seguir el camino sin ellas una vez estemos forjados por dentro. Y también están las que, sin estarlo, siempre están presentes y dejan ese vacío que nadie otro podrá llenar. Pero sea por el motivo que sea, la vida SIEMPRE, SIEMPRE, debe proseguir en su rumbo, y no está permitido dejar de caminar, a veces no es fácil vivir de recuerdos, pero la vida debe continuar, y es imprescindible aceptar lo que son... RECUERDOS.


A veces somos nosotros mismos los únicos culpables de nuestras decepciones. Lo bueno, por desgracia, siempre acaba pronto; y es a partir de ese momento cuando, una palabra no dicha a tiempo, un sentimiento ignorado, dar más de lo que recibías, buscar lo que nunca aceptaste que jamás lograrías encontrar o intentar forzar algo inexistente, no va a provocar otra cosa que desilusión, decepción y frustración. Entonces te paras un momento y piensas, ¿y ahora qué?
Y es en ese preciso momento cuando sospechas que, tal vez, la solución se halla escondida en pensar que el destino no lo conformaremos con otra cosa que todos y cada uno de esos errores que  hemos cometido porque, ¿qué sería nuestra vida sin el sentido que estos aportan? Si nunca nos desviáramos de un rumbo prefijado quizá nunca conoceríamos todo lo que se puede aprender de las personas de nuestro alrededor; de las que entran y las que se van, de nuestros encuentros y desencuentros, del amor y el desengaño, del bienestar y la adversidad,...después de todo, todas esas personas acaban siendo parte de nosotros, de lo que somos, aun cuando nos separe de ellas un abismo insalvable; pero es un consuelo saber que todas aquellas a las que se quiere, por muy lejos que estén o se empeñen en estar, para nosotros residirán eternamente en un recoveco de nuestro corazón; pero si no te basta con esto y necesitas que permanezcan en tu vida, cuídalas para que no se vayan nunca, pues por muchas personas merece la pena DEJARSE LA PIEL...

L.

martes, 20 de noviembre de 2012

SIN BILLETE DE VUELTA


3.- PIE FORZADO

'No hay nadie que conozca tanto mundo como él', presumía continuamente Maribel cuando le preguntaban por el nuevo paradero de su marido. Y no le faltaba razón. En él parecían haberse reencarnado todos y cada uno de los viajeros de la historia, y a Marco no le importaba, es más, no sólo disfrutaba el viaje sino que a su vuelta era capaz de pasarse horas y horas hablando de los países que había visitado, de las razas que había conocido, de las personas con las que había tratado y, su tema preferido, de los cientos, miles y millones de comidas diferentes que había degustado. Desde la tradicional tortilla española que su Maribí 'preparaba como nadie' y que, por supuesto, no despreciaba, hasta los inimaginables insectos que su paladar había tenido la 'fortuna' de saborear en sus aventuras más exóticas. Aún después de tantos años, a Maribel le sigue sorprendiendo que Marco no haga ascos a nada y que ningún viaje le parezca arriesgado.
'Tienen mayor mérito sus andanzas porque su modesto sueldo de taquillero de cine no parece que sea suficiente para mantener ese estilo de vida', bufoneaban las amigas de Maribel en una de esas tardes de café en casa de la pareja. La duda surjía enseguida, pero él rápidamente la despejaba una y otra vez explicando cómo lo conseguía. Se hospedaba siempre con familias nativas, que rara vez le cobraban, aunque él insistiera en pagarles y ellos, obstinados, se negaran, lo más que podía gastarse era el ridículo precio de algún detalle con el que antes de partir siempre les obsequiaba. 'Ya, Marco, pero...¿y los desplazamientos? Sólo en avión se te tiene que ir un dinero', interpelaban las más escépticas. Y esta pregunta llevaba implacablemente a una conferencia erudita y documentada sobre los ahorros que suponía el huír de vuelos directos ya que, como él sostenía 'eso era cosa de comodones' y las ventajas de las aerolíneas de bajo coste.
Hawai fue su último destino, y partió un par de días atrás. En la tarde antes del convite que tuvo para despedirse por un mes de sus familiares y amigos repasó la lista de vacunas necesarias y, al terminar, pidió a su mujer que le acompañara a hacer unas compras de última hora: pastillas potabilizadoras, repelente de mosquitos, gasas, una cantimplora y un par de cosas más que quizá le iban a ser útiles.
Ha pasado ya una semana desde su partida y aún a Maribel se le humedecen los ojos al pensar que, un día más, la cama parece un poco más grande y más fría sin él, y que no la sorprendería en ella con el olor a café recién hecho y su habitual 'buenos días princesa'. Pero no era la primera vez que pasaba por esto, sabía que esa sensación de desamparo era habitual la primera semana, luego acababa acostumbrándose, y el día treinta llegaría pronto. Esa mañana se disponía a hacer unas compras por el barrio en el que se encontraba el cine donde trabajaba Marco, 'ojalá le viera ahí, como cada día', soñó por un momento ella; pero la sorpresa llegó cuando le pareció vislumbrar la silueta de su marido a través del cristal esmerilado, 'no podía ser' caviló. Pero sí, tan increíble como cierto, no cabía duda alguna de que ese era su marido, su Marco, su viajero. No quiso sorprenderlo, supuso que quizá tuvo que cancelar el viaje en el último momento, pero no le convencía tal suposición, llevaba ya una semana fuera de casa; y la idea de que tal vez tuvo que adelantar su vuelta menos aún, la habría avisado. Pero,  ¿por qué? ¿no era éste su 'primer viaje', verdad? Entonces le vino a la cabeza vertiginosamente la famosa cita de Eugène Ionesco, 'Toma un círculo, acarícialo, y se convertirá en un círculo vicioso', así le había pasado a Marco, pensó, era el único consuelo que encontraba para tal sorpresa. Esperó en la esquina a que llegara su hora del descanso, apenas quedaban unos minutos, y una vez hubo colgado el cartel de 'vuelvo en media hora', se acercó con suma discreción a la taquilla y descubrió el secreto de los viajes. De su vieja mochila, la que tenía polvo de Kenia y había lavado con el agua del Misisipi, sacó un atlas mohoso y una guía de viaje, de Hawai, por supuesto.
Maribel se marchó desorientada y sorprendida canturreando lo primero que se le vino a la cabeza 'Hawai, Bombay, es un paraíso, que a veces yo me monto en mi piso...'
Mantuvo su idea de llamarle el día treinta, como siempre hacía para saber si ya estaba en el país y podía ir a buscarle al aeropuerto, le diría que no se molestara en comprar billete de vuelta aunque, sinceramente, le apetecía que le contara el viaje...

L.

TALLER DE AUTOR: JUANA CASTRO


 El pasado miércoles 31 de octubre tuvimos el placer de recibir en el aula a la poeta cordobesa Juana Castro, Premio Nacional de Crítica en España y Medalla de oro en Andalucía, entre otros muchos; acompañada en todo momento de la escritora argentina Noni Benegas, quien ayudó a Juana magistralmente durante todo el taller.
 
La escritora no introdujo en su biografía de una forma muy peculiar, a través de seis imágenes, seis escenas cinematográficas que simbolizan los principales momentos de su vida:

1.-En la primera escena se ve a una familia, los padres y la hija pequeña acercándose al cortijo por una vereda. Repentinamente los padres se paran y hablan acerca de los estudios de la niña, la niña es Juana, que será enviada a un colegio de monjas porque su madre está totalmente convencida de que la niña debe estudiar.

2.- Se ve un grupo de mujeres cosiendo en el cortijo, y mientras lo hacen, la niña lee una novela en voz alta.

 
3.- Año 68, el casamiento por la Iglesia de una mujer vestida de forma insólita, de azul celeste.
4.- Alcaracejo (Córdoba). La novia de la escena anterior es la maestra del pueblo y ese año participa con su marido en un belén viviente que han organizado para captar la atención del pueblo. La mujer está acostumbrada a hacer todo con el marido, pero esta vez ella se va a casa para dar el biberón a su hija. Cuando el marido vuelve a la casa su mujer no está.


 

5.- La mujer pasea por Córdoba y en un puesto encuentra una revista que llama su atención 'Vindicación Feminista', la mira y la compra; y en ese momento entiende que lo que para ella había sido un sentimiento, ahora está escrito. Feminismo.

6.- Es de noche, todos duermen menos ella, es su momento de escribir.

 De las 'escenas biográficas' de Juana aprendimos que quizá ella nunca habría escrito si no se hubiera visto inmersa en dos conflictos: un conflicto social, el relativo al colegio de monjas, vestida de uniforme y rodeada de niñas que no son de su clase social. Y un conflicto de géneros, al no entender por qué la mujer viene de trabajar del campo y debe ponerse afanosa con el trabajo en la casa, mientras el hombre no mueve un dedo. Hay algo que falla, y que no entiende, ¿por qué ellas?
Y de ahí nació su necesidad de escribir, de expresar esos desajustes, esos conflictos, esas injusticias universales que nunca llegó a entender, su grito tenía que ser oído y fue gracias a la poesía.


Haciendo un recorrido rápido por las obras de Juana Castro me gustaría destacar aquellas que llamaron mi atención. En primer lugar su obra 'Del dolor y las alas'. Me enseñó que el dolor también puede convertirse en arte, y que el llanto muchas veces hace bien, como le hizo bien a ella escribir con los ojos humedecidos después de la muerte de su hijo. Y a continuación os dejo el poema que recitó dedicado a su hijo, '¡Señor!'.
 ¡SEÑOR!
Mis seis años, Señor, y ni un almendro.
Ni una copa de luz para mañana,
ni una piel de león para la huida.
Un niño sin sonrisa es un desierto.
Me has barrido de flores
y un huracán siniestro me adelgaza los pies,
el paladar y el sueño.
La espalda es una curva que sujeta mi madre
y no sé ni llorar, porque el dolor me anega como un grito.
Mis hermanas están frente a la aurora
con un panal abierto en las rodillas.
Yo me miro las cuencas maduradas
y te clamo ¡Señor! porque tu nombre verde
es el único tallo que sostengo
desde que el mar me muerde y me vendimia
 
 

  Y un poema que asimismo me impactó fue 'De la libertad que el cetrero regala a su ave' incluído en su libro 'Arte de cetrería', poema que habla de que cuando una pareja se separa, marido y mujer no han de acabar mal, si el amor se acaba, es mejor dejar al otro volar, pero no tiene por qué haber un sentimiento de rencor, reproche u odio al otro ( Que Dios te guarde siempre, ave mía lejana. Sonriamos ahora, en esta despedida que debe ser amable...Que te guarden los dioses aquí y en toda ruta. Yo te beso los ojos, y en tu frente mis verticales votos deposito y brindo por tu dicha) Trató también aquí la autora el tema del maltrato, y de los cientos de casos que actualmente se dan, maridos que mantienen que 'si no es mía no es de nadie'. Tampoco podemos olvidar mencionar su libro 'Los cuerpos oscuros', que trata temas un tanto arduos, como es la enfermedad de sus padres, alzheimer y la demencia; pero lo interesante es que a lo largo del libro no se nombra ni una sola vez a la enfermedad, ésta no se etiqueta, simplemente se nombran sus consecuencias.

Sin duda el taller de Juana de Castro me ha aportado valores que, quizá por los años que no tengo, o quizá por las experiencias que aún no he vivido, todavía no habían despertado en mí. Ese 'salto a la vida' y esa 'garra' que nos incite a superar cualquier dificultad 'la poesía nos puede salvar de ir al psicólogo', decía ella. La poesía es medicina y remanso de paz y hay que dejar que los sentimientos emanen de nuestros fueros más profundos y, no mostrarlos a través de las palabras, sino de los versos ¡GRACIAS JUANA!

 L.

TALLER DE AUTOR: MARTHA LEONOR GONZÁLEZ

 
El pasado miércoles 24 de octubre tuvimos el placer de celebrar en el aula el taller de autor de la poeta nicaragüense Martha Leonor González Ortega.

Martha Leonor viaja entre el periodismo, la política y, sobre todo la poesía.  De entre sus obras cabe destacar 'Huérfana embravecida'( su primer poemario), 'El sinónimo antónimo' y su última obra 'Palomas equilibristas', obras a las que la autora nos introdujo a los pocos minutos de abrir su espacio. Las obras de la poeta se han visto fuertemente influenciadas por sus experiencias personales, el hecho de haber nacido y vivido en Nicaragüa y haber padecido en sus propias carnes los desastres naturales que azotaron el país, la dictadura y las guerras que sufrió éste por aquel entonces.
 
Tal vez, si nos preguntaran acerca de poesía, todos seríamos capaces de dar el nombre de algún poeta mundialmente conocido, o incluso me atrevo a decir que cualquiera podría recitar algún verso de un poema; pero si la pregunta va más allá del estilo literario como tal y se nos plantea la poesía como medio, como estilo de vida ¿qué es para ti la poesía?, preguntó Martha Leonor. Y ella nos respondió: 'para crear poesía no se necesita receta'. Y esta afirmación me hace reflexionar sobre la necesidad de empaparnos de poesía ( 'para escribir poesía hay que leer poesía', dijo ella) y después creer en ella como la producción de versos que ajusten cuentas con todo lo que nos rodea, poesía como el resultado de abrir los ojos, impregnarnos de todo lo que hay a nuestro alrededor, desnudarlo efímeramente, y después permitir libremente la colisión del sentimiento y la realidad para plasmarlo en el papel.
 
Realidad que a veces no tenemos muy en cuenta pues, como nos preguntó la autora, ¿acaso alguna vez te has parado a examinar tus manos? ¿qué dicen éstas de ti?, ¿acaso has alzado hoy tu vista y has observado el cielo? ¿cuándo fue la última vez que lo hiciste? ¿y la última vez que has regalado a alguien un abrazo? Con todas estas reflexiones Martha intentó hacernos ver que muchas veces pasamos por alto detalles tan simples, pero que nos pueden enriquecer tanto, que no nos damos cuenta de que estamos perdiendo sensaciones únicas e irrecuperables.
 
La charla prosiguió con la lectura por parte de la autora de unos fragmentos de 'El libro de las preguntas', del gran Pablo Neruda; y la proyección de 'Oración por Marilyn Monroe', por Ernesto Cardenal, 'Carnaval Poético: entierro del engaño y la mentira' (del Festival internacional de poesía de Nigaragüa) y por último, '¿Qué es la poesía?' reflexiones sobre la poesía escritas por grandes poetas, abajo podéis disfrutar de él.
 
 

La poeta concluyó el taller recitando dos de sus poemas de su nuevo libro 'Palomas equilibristas', lo que nos hizo sentir realmente afortunados, y a continuación os dejo su poema 'No está'

NO ESTÁ
Qué de mí
si en mi cama se extiende
enrollada en mi cuello
absorta de delirios
con sus esmeraldas me mira.
No es el ungido escorpión
en el lecho entre horas,
no está. Se retuerce
me ataca con el flagelo
de su cola.
Escamosa va
repta, serpentea
fluctúa en serpentín
y en retroceso arremete
en azotaína con artilugios y añagaza.


 Agradecerle a la autora el tiempo que nos dedicó, ejemplo sin duda del trabajo bien hecho, del gusto por lo que se hace y, por supuesto, de la dedicación plena a la poesía.
Un gesto, una experiencia, una mirada, un acontecimiento, un sentimiento, un paisaje,... es ese momento en el que percibes algo de esto cuando el deseo irrefrenarlo de plasmarlo hace que se convierta en poesía. Todos tenemos la capacidad de ver,  pero no de percibir lo que se nos quiere mostrar; u oir, pero no escuchar lo que esto nos quiere transmitir. Y es en ese preciso instante en el que comprendes que sólo unos pocos son capaces de escribirlo, de hacerlo poesía...

 
L.

domingo, 21 de octubre de 2012

¿SUBIR ABAJO O BAJAR ARRIBA?

2.- ESCENARIOS: Escoja una o dos imágenes y cree un texto narrativo donde la acción tenga como escenario la(s) imagen(es) que usted ha escogido.

Litografía de M.C. Escher
 
El ruido metálico de los clavos que sujetaban la suela de sus botas dejó de rebotar en los recovecos del inmueble, maldita sea, ¿dónde se encontraría el interruptor de la luz en aquel edificio? Al segundo las paredes le devolvieron un alarido y el eco de los halógenos prendiéndose automáticamentele le devolvió la firmeza necesaria para pisar con más fuerza en el siguiente peldaño. La escalera era larga, eterna, infinita, pero no le sorprendió, siempre le habían recordado que las escaleras al cielo estaban formadas por cientos, miles de peldaños; y en esa creencia cada peldaño suponía una dificultad, y cada dificultad, un peldaño menos, y cada peldaño menos, una dificultad más superada; así que no le importó, pues ahora estaba más cerca del cielo. Y continuó subiendo, pero aquel oportuno cordón desabrochado de su bota derecha hizo que cayera súbitamente al suelo de losetas. Trastornado, convirtió sus imprecaciones en un soliloquio murmurado: ¿cuántas veces tendremos que caer para llegar al cielo?
Envalentonado y preso de rabia se levantó, miró al frente y se dirigió a las puertas de acero brillante, -¡ya está bien!-, pensó por un momento, pero al instante comprendió que de nada servían ascensores, atajos o indicaciones de cualquier tipo, debía proseguir en su ascenso.
Pero, ¿las escaleras subían?, ¿o tal vez bajaban?, ¿a qué piso debía llegar? Se acercaba a uno nuevo, aunque no tuviera ni la más mínima idea de cuál era, pues el golpe de la caída le dejó un tanto trastornado, y tampoco había indicaciones de ningún tipo en las paredes o en las puertas, e incluso ahora dudaba sobre la cantidad de pisos que había bajado, ¿o ya los había subido...?
 
 
Es fácil tropezar y rodar al abismo, pero no dejes que la caída te haga perder el rumbo, sólo son fáciles de subir los primeros escalones, y cuantos más escalones subas, más fatigado te sentirás y más empinado y largo concebirás el camino. Pero no desistas, pisa siempre seguro y firme en cada peldaño, y al final de la escalera encontrarás la respuesta...
 
 
L.
 
 
 
 
 

miércoles, 17 de octubre de 2012

SIN ALAS

1.- PERSONAJE FICTICIO: Este ejercicio busca la creación de un personaje ficticio

¿Dónde ha nacido? En la cuna del requiebro y del chotis, Madrid. 1972. En el que es, sin lugar a dudas, el centro de negocios más emblemático de la capital, el Paseo de la Castellana, donde reside desde sus primeros llantos y 'cuando muera quiero descansar en ti, Madrid'.

¿Qué tipo de familia ha tenido? Nunca ha podido presumir de ser de aquellos que forman parte de una familia numerosa, lo que no impide que pueda calificarla de ' humilde gran familia', además la figura paterna y materna han tenido la suerte de acompañarle en el trayecto de su vida hasta hace apenas cinco años. Hijo único enfrentado a esa simplicidad logística que supone el carecer de hermanos y que redunda en esa complejidad psicológica de la que nunca ha conseguido liberarse.

¿Sus padres le querían? Beneficiado por esa atención exclusiva y un desmedido grado de intimidad con sus padres gracias a ese privilegio de hijo único, cree que el apego y la dependencia emocional hacia ellos no es debida a otra cosa que al cariño con el que siempre ha sido criado. Aún después de estos casi cinco años sin ellos sigue preguntándose cómo no ha podido dejar de sentir que vive en eterna deuda con ellos, aun sabiendo que ésta ya más nunca podrá ser saldada.

¿Qué calificaciones sacaba en el colegio? A lo que él siempre respondía con la siguiente pregunta '¿de qué sirven las mejores calificaciones si la palabra 'vocación' no juega el papel principal en aquello que desempeñas?' Quizá no destacó en la escuela por ser 'el primero de la clase', pero sí tenía claro cuál era su llamada, ese talento particular con el que se nace hacia una vida plena, esa alerta para percibir lo que nos llama, nos atrae y nos da satisfacción realizar. Y el suyo no se aprendía entre libros, el suyo estaba mucho más alto.

¿Qué libros leía de pequeño? Entre las aficiones del protagonista no destacaba precisamente la lectura, únicamente podemos destacar La Biblia, lectura obligada en casa, ya que recibió una educación muy religiosa que daba mucha importancia a la lectura diaria de ésta.

¿Cómo es físicamente? Mario es un esbelto y ágil caballero cubierto por una tez cándida, pero vellosa, equiparable a una cortina de terciopelo, de cara menuda y mejillas redondas siempre con un tono rojizo, nariz chata, ojos azules equiparables a esos pedazos de cielo que nunca dejaba de contemplar y pelos lacios ensortijados y canosos que ahuyentan a los últimos brotes de azabache petrificado que se esconden entre su cabellera.

¿Siempre ha sido igual o ha cambiado mucho con los años? Por supuesto que ha cambiado mucho. Es obvio que envejecer y el paso irremediable del tiempo tienen una relación indisoluble en la que el cambio físico está sometido indiscutiblemente a los efectos de su temporalidad, así que Mario, como tú y como yo, también sufre las consecuencias.

¿Cómo son sus ojos? No sé si casualidad, señal del destino o antojo del azar, pero sus ojos siempre han llevado un tono azul cristalino que no daban lugar a lágrima alguna que pudiera destilar ese reflejo tan perfecto del cielo.

¿Tiene defectos físicos? Ninguno importante, únicamente aquellas profundas pero a la vez agradables 'heridas de guerra' que le recuerdan cada día lo que es y por qué están ahí.

¿Tiene traumas psicológicos? No se puede destacar ninguna alteración que pueda elevarse a nivel de trauma, ni siquiera ninguno infantil; la única carga que llevó a cuestas toda su vida fue ese afán de rebeldía y desdén hacia sus principios impuestos con los que tanto daño causó a sus padres.

¿Qué religión practica? Mario siempre ha afirmado que le faltarían muchas vidas para encontrar su propia fe, aún así su familia siempre le ha impuesto la religión cristiana aunque nunca ha llegado a entender sus prácticas ni creencias religiosas.

¿Está casado? Y si es así, ¿con quién? No, nunca ha creído en el éxito de las relaciones sentimentales, no teme la soledad,  se define como una persona independiente que considera que con él mismo le basta y que nadie depende de nadie para ser feliz.

¿Tiene represiones sexuales? ¿Cuáles? Ninguna, anulación eterna del deseo y del placer erótico.

¿Sus viajes son largos o cortos? Sus muchos años en la cuerda floja le han brindado a Mario la oportunidad de conocer muchos países China, Estados Unidos, los Países Bajos, Cuba, Tailandia, Bruselas,...

¿Cómo va vestido? Destaca por una estética desaliñada, no cuida su forma de vestir, lo que genera una perspectiva negativa de él entre los demás, aunque nunca le ha importado. Cabe destacar su casi inexistente uso de calzado, ya que debido a la profunda dedicación a su trabajo se ha acostumbrado a prescindir de éste.

¿Qué color es su preferido? Sin lugar a dudas el color azul, azul cielo...por supuesto.

¿Qué le gusta comer? Pese a su aparente delgadez, Mario es un hombre de buen comer y beber. Se describe como un amante de los platos madrileños con más tradición, así como el cocido (emblemático plato de la cocina madrileña) los entresijos, gallinejas, callos a la madrileña,...

¿Qué música escucha? No se considera un entendido de la música, ni tan siquiera un aficionado. No le gusta la salsa, ni las melodías, ni el pop, ni el rock, ni las sinfonías, ni el jazz, ni el soul, ni la salsa,...ha llegado a definirse como 'musicofobia'.

¿Baila? ¿Qué? Ni escucha música, ni baila. Falto de ese sentido del ritmo innato, siempre ha estado muy alejado de la danza, pese a que su mayor virtud es el equilibrio, cualidad que ha ido ganando con cada entrenamiento.

¿Es una persona apasionada? Apasionada por su trabajo, le gusta lo que hace, se sacrifica, y lo hace con tal emoción, con tal ímpetu que disfruta cada momento, por muy arduo que sea. No considera a sus competidores como tal, sino como maestros de los que aprender, pues nunca se cree producto terminado, siempre sabe que queda mucho por hacer y que, por muy empinado que sea el camino, la pasión siempre te dará ese punto de energía para seguir adelante cuando las fuerzas flaqueen.

¿Qué busca en la vida? El ser humano muchas veces busca riqueza, placeres momentáneos, aumentar su ego, centrarse en lo material, en lo superficial,... pero Mario va más allá. Busca que su felicidad no se quede en los sueños, y que vaya más lejos de la realidad; busca disfrutar el trayecto y cada paso del camino, sin importarle a dónde le lleve éste.

¿A qué persona quiere más? A sus padres, incondicionalmente.

¿La gente le quiere? No es lo mismo 'querer' que 'admirar'. Es una cosa completamente segura que todos los que le conocen admiran su trabajo, su tesón, su cercanía, su vitalidad, su filosofía de vida,...pero es sólo esa consideración especial. Probablemente la ausencia de una familia es la causante de que para él la palabra 'querer' no cobre demasiada importancia en su día a día.

¿Huele bien?  Su apariencia desaliñada no quita lugar a sus cuidados corporales. Siempre bien aseado, aunque no usa perfumes, pero su piel destaca por un agradable olor corporal.

¿Hace ejercicio? ¿De qué tipo? Sí, el entrenamiento diario de casi seis horas.

¿Es melancolico o risueño? Todo depende de su estado de ánimo.

¿Cuál es su animal preferido? Cree tener un injustificado y anormal miedo a los animales, aunque en muchos momentos sueña con ser pájaro.

¿Duerme bien? Sí, ahora duerme las horas suficientes para estar descansado y rendir lo suficiente en su trabajo, aunque confiesa haber tenido que recurrir en alguna ocasión a los fármacos para superar su insomnio.

¿A qué hora se levanta? No más tarde de las seis de la mañana para sus entrenamientos. Le gusta tener el tiempo suficiente para despejarse y disfrutar de un buen desayuno que le ayude a afrontar la jornada.

¿En qué trabaja? Tan alto, tan alto, tan alto...que podría tocar el cielo con las yemas de los dedos.

¿Cómo se gana la vida? Haciendo lo que le gusta, con lo que siempre ha soñado y por lo que ha batallado desde sus principios.

¿Cómo acabará su vida? Si supiéramos la respuesta a esta pregunta tal vez muchos de nosotros haríamos lo posible para dar marcha atrás, para cambiar algo que hicimos mal, o para revivir aquello que estuvo demasiado bien. Pero nadie podrá resolvernos esta cuestión, cada uno tenemos nuestra vida y sólo nosotros somos los dueños y únicos responsables de manejarla libremente, con todas sus consecuencias, ventajas y desventajas. A veces nosotros mismos ponemos el fin, por el contrario, sólo queda esperar...


Podría estar años jugando a caer, a mantener el equilibrio, a no mirarme a los pies...pero no es fácil estar en la cuerda floja y saber que un sólo error, un mínimo despiste, podría terminar con toda aquella diversión. Pero he sido yo el que ha elegido este destino, ya desde mis primeros años en la escuela sabía que no compartía los mismos intereses que mis compañeros de pupitre, sus diversiones me aburrían, y ellos no entendían las mías. Me pasaba horas y horas con la boca abierta y la vista elevada, sumido profundamente en el azul del cielo, admirando el arte de los pájaros para mantenerse ahí arriba y desenvolverse ventajosamente entre las nubes, con esa habilidad de la que sólo ellos pueden presumir. Y así lo decidí, sabía que el camino no sería favorable, pero no quiero ser uno más de esos que prefieren transitar por caminos fáciles y equivocados; los caminos fáciles nunca llevan lejos, y yo necesitaba volar alto, hasta casi rozar el sol...
Gozé de plena salud física, mental y emocional, pero compensar el equilibrio no era tarea fácil, mucho menos en mis principios. Me sorprendió que no fueron muchas las veces que pensé en abandonar todo y ser uno más, con los pies en la tierra, pero pronto salía afuera y reparaba en que yo era el único dueño de mi cielo, que el tiempo se esfumaría y quizá, cuando quisiera reparar en ello, sería demasiado tarde como para volver a intentarlo, así que nunca desistí. Han sido muchos los impulsos, ha sido placentero el viaje, pero el funambulismo me ganó en el intento. Ahora sólo me queda partir, conseguir lo que siempre me he propuesto, alcanzar a tocar el cielo con mis dedos... y me empaparé de él y será mi lecho eterno. Que no me envidien los pájaros, pues he fracasado en el intento...

L.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Sabía que volvería...

Ya lo decía el historiador ateniense Tucídides: 'La historia es un incesante volver a empezar'  pues, en este caso, mi hazaña por la blogosfera también. Tras las más de 200 entradas de mi primer blog, 'lengua1b' (http://lengua1bc.blogspot.com.es/), vuelvo al mundo blogger con 'Soy lo que escribo', mi blog para la asignatura Escritura Creativa de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).
 
Que disfrutéis el camino...

Un camino en el jardín, Claude Monet